lunes, 27 de diciembre de 2010

Letra de canciones para niños




Tengo una muñeca

Tengo una muñeca
vestida de azul
con su camisita
y su canesú
la saqué a paseo
se me constipó
la tengo en la cama
con mucho dolor.
Esta mañanita
me dijo el doctor
que le dé jarabe
con un tenedor.
Esos son los besos
que te voy a dar
para que mejores
y puedas pasear
Dos y dos son cuatro,
cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis.
Y ocho, veinticuatro
y ocho, treinta y dos.

Animas benditas,
me arrodillo yo.
Tengo una muñeca
vestida de azul,
zapatitos blancos
y gorro de tul,
la llevé a pasear
se me constipó,
la tengo en la cama
con un gran dolor.
Dos más dos son cuatro,
cuatro y dos son seis.
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis
y ocho veinticuatro
y ocho treinta y dos,
estas son las cuentas
que he sacado yo.


Que llueva, que llueva

Que llueva, que llueva,
la Virgen de la Cueva,
los pajaritos cantan,
las nubes se levantan
que sí, que no,
que caiga un chaparrón
con azúcar y turrón,
que se rompan los cristales
de la estación
y los míos no
porque son de cartón

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad: La niña de los fósforos

La niña de los fósforos
[Cuento infantil. Texto completo]
Hans Christian Andersen


¡Qué frío hacía!; nevaba y comenzaba a oscurecer; era la última noche del año, la noche de San Silvestre. Bajo aquel frío y en aquella oscuridad, pasaba por la calle una pobre niña, descalza y con la cabeza descubierta. Verdad es que al salir de su casa llevaba zapatillas, pero, ¡de qué le sirvieron! Eran unas zapatillas que su madre había llevado últimamente, y a la pequeña le venían tan grandes, que las perdió al cruzar corriendo la calle para librarse de dos coches que venían a toda velocidad. Una de las zapatillas no hubo medio de encontrarla, y la otra se la había puesto un mozalbete, que dijo que la haría servir de cuna el día que tuviese hijos.
Y así la pobrecilla andaba descalza con los desnudos piececitos completamente amoratados por el frío. En un viejo delantal llevaba un puñado de fósforos, y un paquete en una mano. En todo el santo día nadie le había comprado nada, ni le había dado un mísero chelín; volvíase a su casa hambrienta y medio helada, ¡y parecía tan abatida, la pobrecilla! Los copos de nieve caían sobre su largo cabello rubio, cuyos hermosos rizos le cubrían el cuello; pero no estaba ella para presumir.


En un ángulo que formaban dos casas -una más saliente que la otra-, se sentó en el suelo y se acurrucó hecha un ovillo. Encogía los piececitos todo lo posible, pero el frío la iba invadiendo, y, por otra parte, no se atrevía a volver a casa, pues no había vendido ni un fósforo, ni recogido un triste céntimo. Su padre le pegaría, además de que en casa hacía frío también; sólo los cobijaba el tejado, y el viento entraba por todas partes, pese a la paja y los trapos con que habían procurado tapar las rendijas. Tenía las manitas casi ateridas de frío. ¡Ay, un fósforo la aliviaría seguramente! ¡Si se atreviese a sacar uno solo del manojo, frotarlo contra la pared y calentarse los dedos! Y sacó uno: «¡ritch!». ¡Cómo chispeó y cómo quemaba! Dio una llama clara, cálida, como una lucecita, cuando la resguardó con la mano; una luz maravillosa. Le pareció a la pequeñuela que estaba sentada junto a una gran estufa de hierro, con pies y campana de latón; el fuego ardía magníficamente en su interior, ¡y calentaba tan bien! La niña alargó los pies para calentárselos a su vez, pero se extinguió la llama, se esfumó la estufa, y ella se quedó sentada, con el resto de la consumida cerilla en la mano.


Encendió otra, que, al arder y proyectar su luz sobre la pared, volvió a ésta transparente como si fuese de gasa, y la niña pudo ver el interior de una habitación donde estaba la mesa puesta, cubierta con un blanquísimo mantel y fina porcelana. Un pato asado humeaba deliciosamente, relleno de ciruelas y manzanas. Y lo mejor del caso fue que el pato saltó fuera de la fuente y, anadeando por el suelo con un tenedor y un cuchillo a la espalda, se dirigió hacia la pobre muchachita. Pero en aquel momento se apagó el fósforo, dejando visible tan sólo la gruesa y fría pared.


Encendió la niña una tercera cerilla, y se encontró sentada debajo de un hermosísimo árbol de Navidad. Era aún más alto y más bonito que el que viera la última Nochebuena, a través de la puerta de cristales, en casa del rico comerciante. Millares de velitas, ardían en las ramas verdes, y de éstas colgaban pintadas estampas, semejantes a las que adornaban los escaparates. La pequeña levantó los dos bracitos... y entonces se apagó el fósforo. Todas las lucecitas se remontaron a lo alto, y ella se dio cuenta de que eran las rutilantes estrellas del cielo; una de ellas se desprendió y trazó en el firmamento una larga estela de fuego.


«Alguien se está muriendo» -pensó la niña, pues su abuela, la única persona que la había querido, pero que estaba muerta ya, le había dicho-: Cuando una estrella cae, un alma se eleva hacia Dios.


Frotó una nueva cerilla contra la pared; se iluminó el espacio inmediato, y apareció la anciana abuelita, radiante, dulce y cariñosa.


-¡Abuelita! -exclamó la pequeña-. ¡Llévame, contigo! Sé que te irás también cuando se apague el fósforo, del mismo modo que se fueron la estufa, el asado y el árbol de Navidad. Se apresuró a encender los fósforos que le quedaban, afanosa de no perder a su abuela; y los fósforos brillaron con luz más clara que la del pleno día. Nunca la abuelita había sido tan alta y tan hermosa; tomó a la niña en el brazo y, envueltas las dos en un gran resplandor, henchidas de gozo, emprendieron el vuelo hacia las alturas, sin que la pequeña sintiera ya frío, hambre ni miedo. Estaban en la mansión de Dios Nuestro Señor.


Pero en el ángulo de la casa, la fría madrugada descubrió a la chiquilla, rojas las mejillas, y la boca sonriente... Muerta, muerta de frío en la última noche del Año Viejo. La primera mañana del Nuevo Año iluminó el pequeño cadáver, sentado, con sus fósforos, un paquetito de los cuales aparecía consumido casi del todo. «¡Quiso calentarse!», dijo la gente. Pero nadie supo las maravillas que había visto, ni el esplendor con que, en compañía de su anciana abuelita, había subido a la gloria del Año Nuevo.


FIN

lunes, 13 de diciembre de 2010

Adivinanzas para los niños





Les gustan las adivinanzas? Aquí  doy algunas para que las cuenten a los amigos:

Es chiquito y redondo y no tiene fondo

*Un anillo

Oro parece, plata no es ¿que es?

*El platano

Una tablita en una cuevita que en secas y aguas esta mojadita.

*La lengua

Es larga y colorida tiene números y es tu amiga. ¿Qué es?

*La Regla

Alto alto como un pino, pesa menos que un comino.

*El humo

Adivina quién soy: cuanto más lavo, más sucia voy.
*El agua

No soy nada y tengo nombre, siempre ire pegada a ti, asi seas mujer u hombre nunca te escaparas de mi, ¿Quien soy?
La sombra

Abierta siempre estoy para todos los niños.
Cerrada y triste me quedo los domingos.
La Escuela

En medio del mar hay una negrita,
no come ni bebe y siempre está gordita.
La letra A

Unas son redondas,otras ovaladas,
unas piensan mucho,otras casi nada.
La Cabeza

Este banco está ocupado por un padre y por un hijo.
El padre se llama Juan el hijo ya te lo he dicho.
Esteban



viernes, 10 de diciembre de 2010

Chistes para niños

  • ¿Como se dice en japonés ?piloto de avión?? Popoko Memato
  • ¿Cómo se dice en chino ?espejo?? Aitoilló.
  • ¿Como se dice en alemán ?el perro se come una rosquilla?? Troski Maska Roska
  • ¿Cómo se dice en árabe ?escopeta?? Allaba Labala.
  • ¿Cómo se dice en japonés ?ladron?? Yokito Tumoto
  • - Mamá mamá, en la escuela me dicen boca grande.....
    - Ay! hijo, no hagas caso. Ahora trae la pala que tengo que darte el jarabe.
  • - Mamá mamá, en el colegio me llaman extraterrestre
    - Anda, no hagas caso hijo y vete a lavarte las cinco manos.
  • -¡Mama, mama! ¿Las aceitunas negras caminan?
    - Pues no, hijo.
    - ¡Pues entonces me he comido una cucaracha!
  • Van dos granos de arena por el desierto y le dice uno a otro: ¡Creo que nos están siguiendo!
  • ¿Sabes cómo dejar a un tonto intrigado?...¡¿No?! ¡¡Mañana te lo cuento!!
  • ¿Que puede ser peor que encontrarse un gusano en una manzana?
    -Encontrarse medio

Algo para recordar


Se acuerdan de...
1.- Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban con un infalible
De tin marin.. de do pingüé?....
2- Jugar a la gallinita ciega



2.- Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un firme...
"Chepi!... Chepi!..."
3.- Y los errores se arreglaban diciendo... 'No vale, de nuevo... de nuevo...'
4.- Tener dinero significaba poder comprarte Frunas o Chizitos, LOS CARAMELOS EN FORMA DE PERITAS, en el recreo para ti y tus amigas...
5.- Jugar mundo ( COMO TEJA ..LA CASCARA DE PLATANO DE SEDA BIEN CHANCADITO..lo máximo) ó a las escondidas, podía mantenernos felizmente ocupadas durante toda una tarde..


6. Para ayudar a los amigos bastaba con un grito:
" Ampay me salvo con todos mis compañeros vivos o muertos!"
7.- El último en llegar es burro!...
Era lo único que nos hacía correr como locas hasta que el corazón se nos salía del pecho.
8.- Los globos de agua eran... la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado, jugar a ""el mata gente'"..con una pelota y si te movias era mejor porque dolia..... cada tirada de pelota al cuerpo...hay que dolor
9.- Cuando sacarse un 20 era el mayor de los logros y ganarse un helado era... la mejor recompensa de los padres...en especial el helado de carretilla (conito amarillo chiquito)
10.- Y quitarle las rueditas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida....ponerle globos inflados en las ruedas, alucinabas que era una moto..
11.- Cuando el negocio del siglo era cambiar las figuritas repetidas por la que hacía tanto tiempo que buscabas...NO LA, YA LA
12.- Y el mayor stress en el mundo era el examen de Mateeeeee!!!
13.-Para llegar al colegio ó te ibas a pie con tu horrible uniforme plomo, ó te ibas en omnibus grande ( la 21, la 48...) no existian las combis, los ticos y NADIE TENIA MOVILIDAD ESCOLAR...
Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada más... TODO ERA POSIBLE EN NUESTRAS MENTES, LA ÚNICA LIMITACIÓN ERA SI PAPÁ Y MAMÁ DABAN PERMISO!!! JA, JA, JA


Las lágrimas que derramabas eran por un raspón en la rodilla, los pleitos con los amigos se olvidaban con el siguiente cumpleaños, la ropa no importaba (TOTAL TAN SOLO TE COMPRABAN EN DICIEMBRE....), la marca mucho menos, podíamos correr y correr y seguir corriendo sin perder el aliento..( TUS ZAPATOS TEDDY ó TUS ZAPATILLAS DE LONA BLANCA PARA EDUCACIÓN FISICA, eran inmortales)..........
NO había mayor placer que disfrutar a solas una barra de Sublime, TU HELADO DE HIELO HECHO EN CASA DE FRUTAS VERDADERAS QUE MUY ORIGINALES LLAMABAMOS LOS MARCIANOS.......


SI PUEDES RECORDAR LA MAYORÍA DE ESTAS COSAS Y HAS SONREÍDO... ENTONCES SIGNIFICA QUE HAS TENIDO UNA INFANCIA FELIZ Y QUE TODAVÍA QUEDA DENTRO DE TI ALGO DE LA NIÑA(O) QUE FUISTE NO HACE TANTO TIEMPO.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Adivinanzas para niños



Niños, aqui aprenderán unas adivinanzas  para jugar con los amigos:


Qué es, qué será,
que mientras mas cerca está menos se ve:
La oscuridad


En un rincón de la clase, dónde yo estoy colocada,
acudes con los papeles que no te sirven de nada.
La papelera


Cada año nazco gordito y cada año muero flaquito.
El calendario


¿Qué es lo que sube y baja y no se mueve?
La escalera


Todos pasan sobre mi, yo no paso sobre nadie,
todos preguntan por mi, yo no pregunto por nadie.
La Calle


El Que la hace, la hace cantando;
El que la compra, la compra llorando;
y el que la usa no la ve.
El feretro


Si lo ves, es invierno;
si lo guardas, pereces;
cada día lo tomas más de mil veces.
El aliento


Paso por el agua y no me mojo
paso por el fuego y no me quemo.
La sombra


Doce señoritas en un comedor,
con medias y cuartos y zapatos no.
El reloj


Existo cuando me guardan
y me muero cuando me sacan
El secreto


Chiquito como un ratón
y cuida la caza como un león.
El candado


Por un caminito va caminando un bicho,
y el nombre del bicho
ya te lo he dicho.
La vaca


Mi madre es tartamuda,
mi padre es cantaor,
tengo el vestido blanco y
amarillo el corazón.
El huevo


Tengo cadenas sin ser preso,
si me empujas voy y vengo,
en lo jardines y parques a muchos niños entretengo.
¿Quién soy?
El columpio



Fuente: Guiainfantil.com

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Las palomas también se enojan

Esto que les voy a contar sucedió en una mañana de invierno. Mi casa esta situada junto a un parque muy hermoso y me gusta mucho ver a los pájaros volar y cantar entre los árboles .

Un día observé que en la parte de afuera de mi ventana había un par de palomas haciendo su nido. Por el tamaño de ambas se notaba cual era la paloma y el palomo.
La paloma acomodaba sobre lo que seria su nido todas las ramas que le iba trayendo el palomo con su pico. Seguí mirando sin moverme para no espantarlas y en una de esas veo al palomo que regresa al nido trayendo una rama en su pico y la paloma la acomodó otra vez pero con tan mala suerte que la ramita se le cayó al vacío; para mi sorpresa, el palomo muy enojado por eso, le dio a su pareja unos picotazos muy fuertes en la cabeza , la paloma entonces dejó su nido y voló trayendo al poco rato la rama en su pico y la puso en su nido. ¡ Que espactáculo!.
Al día siguiente fui a ver a las palomas, pero para sorpresa mía, ya no había nada, ni nido ni palomas. ¿Qué habría pasado? no lo sé . Solo se que las palomas también se enojan con su pareja …. Y colorín colorado este relato ha terminado.
Escrito por Marialuz.



Tags: cuentos, niños, relatos, historias, palomas,

miércoles, 14 de julio de 2010

Cuentos pequeños pero muy graciosos para niños



el cuento del gallo pelao:


¿Quieres que te cuente el cuento del gallo pelao?.... bien pásate a este lao

¿ Quieres que te cuente el cuento del gallo pelao?... bien pásate a este lao


EN UN CHARCO HABIA UNA MOSCA


En un charco había una mosca

y con la mosca un mosquito

sino te has enterado

te lo cuento despacito.


En un charco había una mosca

y con la mosca un mosquito

si no te has enterado

te lo cuento mas bajito.


En un charco había una mosca

y con la mosca un mosquito

si no te has enterado

te lo cuento rapidito.


LA GATA QUE DABA LA LATA


Esta era una gata que daba la lata

te lo voy a repetir para hacerte reir.


Esta era una gata que daba la lata

te lo voy a repetir para hacerte reir


Esta era una gata que daba la lata

te lo voy a repetir para hacerte reir.



LAS TRES HIJAS


Este era un rey que tenia tres hijas

las metió en tres botijas

y las tapó con un pez

¿Quieres que te lo cuente otra vez?


JOSE SE LLAMABA EL PADRE


José se llamaba el padre

Josefa la mamá

y al hijo que tuvieron le pusieron

José se llamaba el padre

Josefa la mamá.....


EL CUENTO DE LA BUENA PIPA


-¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?

-SI-

-yo no te digo ni que si, ni que no,..¡yo solo te digo ¿ que

si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa=

BUENO

- Yo no te digo que bueno.yo solo te digo

¿que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?


( y asi sucesivamente)

miércoles, 23 de junio de 2010

Cuento infantil educativo: Las palabras mágicas


Mariana era una niña caprichosa y engreída. Creía tener derecho a todo lo que se le antojaba. Le perteneciera o no.
También creía ser la más hermosa, la más inteligente, la mejor de todas las niñas. Por esa razón pensaba que todos deseaban estar con ella, jugar con ella y pasar el tiempo con ella, y que debían estar sumamente agradecidos.
También podía contestar de mal modo sin pedir disculpas o burlarse de los demás sin medir las consecuencias. Como cuando uno de sus amigos se cayó y ella en lugar de ayudarlo se largó a reír.
Un hada que pasó justamente y vio lo que sucedía, decidió darle una lección. Mariana debería aprender las palabras mágicas. El hada tocó a sus amigos con su varita y ellos rápidamente se cansaron de su actitud veleidosa y pizpireta, y decidieron no salir más a la vereda. Se quedaron jugando detrás de la reja en el jardín de su casa.
Mariana salió y no los vio. Le llamó la atención que no pasaran a buscarla. Justo a ella que garantizaba la diversión y ahora tenía una nueva bicicleta color rosa tornasol.
-¡Qué tontos! Pensó. Y Salió a dar vueltas alrededor de la manzana.
Al pasar por la reja vio a todos sus amigos disfrutando bajo un árbol.
Entonces les dijo-¡Tengo una bicicleta nueva! Pero los amigos no la escucharon. Gritó más fuerte-¡Ey, Aquí estoy yo! pero los amigos parecían estar sordos.
Volvió preocupada a su casa, y le pidió a su mamá una muñeca nueva.-Quiero una muñeca Barbie vestida de playa. El Hada también tocó con su varita a sus padres.
-Pero si tienes veinte muñecas. Juega con esas. Respondió la madre.
-Ya te dije que quiero una vestida de playa.
-Pues no. Dijo la madre por primera vez, ya que nunca le había negado nada.
Mariana se pescó una rabieta, se tiró al piso pataleando y gritando. Pero su madre hizo oídos sordos hasta que se calmó.
Se encerró en su habitación a estudiar la lección para el día siguiente. La aprendió a la perfección para dejar a todos boquiabiertos.
Pero el Hada madrina, también sacudió su varita sobre la maestra y los compañeros.
Cuando llegó el momento de tomar la lección, la maestra pidió que levantaran las manos y Mariana la levantó rápidamente al grito de –¡Yo, yo, yo!
La maestra, parecía no verla ni escucharla. Todos los que levantaron la mano, dieron su lección, menos Mariana que se revolvía de rabia en su pupitre.
Volvió a su casa muy triste. Jamás le había pasado algo así. Y no sabía como hacer para revertir esta dificultad. Pensó y pensó sin encontrar la solución del problema que la afectaba.
Mientras dormía el Hada se le apareció en sus sueños y le enseñó la importancia de las palabras mágicas: ¨PERDÓN¨, ¨POR FAVOR¨ Y ¨GRACIAS¨.
Al día siguiente Mariana le pidió PERDON a su mamá por la rabieta y le dio las GRACIAS por la nueva bicicleta.
Fue a visitar a sus amigos y les pidió POR FAVOR que abrieran la reja para jugar con ellos, y sus amigos la dejaron pasar.Luego les dio las GRACIAS por invitarla. Luego le pidió PERDON a uno de sus amigos por haberse reído cuando se cayó dolorido en la vereda, Y él la perdonó.
En el colegio, pidió POR FAVOR que le permitieran dar su lección y la maestra la felicitó.
Y así la niña cambió de manera de ser , y se volvió una niña educada, querida por todos y nunca dejó de decir las palabras mágicas: PERDON, POR FAVOR, y GRACIAS
Y colorín colorado este cuento ha terminado.


Cuento de Bianca Otero

Tags: Cuentos infantiles, cuentos para niños, educativos,

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